Un matrimonio de muchos años de casados compra una finca con muchos acres de tierra, fabrica una casa muy grande y la mujer le dice al hombre:
-Mi amor, como esta casa es tan grande, le dije a mamá que podía venir a vivir con nosotros.
-Tu estas loca? le pregunta el hombre.
-Esa es mi madre y si ella no viene, pues yo me voy con ella y no me veras nunca mas.
El hombre se va para su habitación muy molesto y arrepentido de haber comprado esa Finca pensando que con la suegra viviendo en la casa viviría un infierno.
Al otro día llega la vieja muy contenta y le dice:
- Hola, ya llegue, donde esta mi hija?
- Salio, fue al pueblo mas cercano a comprar algunas cosas.
- Bueno, daré una vuelta por la finca, siempre me gusto tanto el campo, le contesta la vieja, y se va caminando, pero pasan las horas y la suegra no regresaba, el hombre decide salir a buscarla y no le dice nada a la mujer que ya estaba en la casa, empieza a caminar y al rato oye unos quejidos de dolor, se acerca y ve se había caído en un hueco muy profundo, cuando la suegra lo ve le grita:
- Ayúdame a salir de aquí, estoy muy mal herida.
El hombre la mira con burla y con una risa de alegría agarra una pala (lampa) y le dice
-Usted no esta mal herida suegrita, lo que esta es mal enterrada.

Había un anuncio en un periódico, donde decía:
Busco perro y suegra.
Se ofrece gran recompensa por el perro.
Este hombre estaba muy cansado de vivir con la suegra por lo fregada que era y decide hacerle pasar un susto para que al fin se fuera de la casa y los dejara vivir tranquilos; por lo que decide comprar una pistola y dice:
-Con esta arma voy a defenderme de todo, con esta arma voy acabar a todos los me joden, pero la suegra ni le hace caso.
Al otro día bien tempranito, entra al cuarto de la suegra y le esconde los espejos, al rato sale la vieja chocando con todo y grita:
-Donde están mis espejos? sin ellos no veo nada.
El hombre agarra la pistola y lanza un tiro al aire para asustarla, y le pregunta:
-Sintió el tiro? vieja de mierda
Y la vieja con mucha tranquilidad le responde.
-Claro que lo sentí, estoy ciega, pero no sorda.
El jefe le pregunta a Roberto:
- Oiga, Roberto ¿no va a ir al entierro de su suegra?
Por lo que el empleado responde:
- Ay jefe, usted siempre dice que primero está el trabajo y luego la diversión.
Un individuo entra corriendo en la delegación de policía y entrega una pistola al oficial de guardia, y le dice:
- "¡Enciérreme! ¡Acabo de dispararle a mi suegra!"
- "¿Y la mató?" -pregunta el policía-.
- "¡No! -responde el tipo demudado por el terror-. ¡Por eso quiero que me encierre!"
Un diálogo entre madre e hija:
- Mamá, ¿Qué te parece Sandro, mi nuevo novio?
- Hija mía, es tan desagradable tu novio, que con toda seguridad será un placer ser su suegra
Se está muriendo la suegra de un hombre. Toda la familia se encuentra reunida alrededor de su lecho. La viejita mirando hacia la ventana dice con voz agonizante:
- Miren, qué bonito día hace hoy....
El hombre la interrumpe:
- ¡No se distraiga, suegrita, no se distraiga!
Justicia Divina
Pregunta:
¿Cuál es el castigo natural por ser bígamo?
Respuesta
El tener dos suegras.
Llegó un señor muy asustado a decirle a su amigo:
-¡Un camión partió a tu suegra en dos!
-Nooo, ¡Qué horror!, y ahora que voy a hacer?
-Lo siento mucho, se nota que usted quería mucho a su suegra.
-No, no es eso ¿ahora qué voy a hacer con dos suegras?
Nos encontramos con la típica suegra que quiere aprender a manejar a los 50, por lo que su hija le recomienda la escuela de manejo de su esposo. Cuando llegan a la escuela:
- Mi mamá quiere aprender a manejar.
- A sus órdenes, querida suegra. ¿Cuándo quiere empezar?
- ¡Ahora mismo!
- ¿Cuánto crees que va a necesitar, mi amor?- pregunta la esposa refiriéndose al tiempo.
- Bueno, tratándose de tu mamá unos tres o cuatro.
- ¿Semanas o meses? - , interrumpe la madre política.
- ¡No, suegra! ¡Tres o cuatro automóviles!
Le dice un marido a su esposa:
- Cuando yo me muera, quiero que me entierren en el mar.
- ¿Y por que esa decisión?
- Por que tu madre me amenazó con bailar sobre mi tumba cuando yo muera.
Enojadísima le dice la señora a un sapo que estaba en el sofá de la sala:
- "¡Roberto! ¡Te exijo que te disculpes ahorita mismo con mi mamá, por haberle dicho maldita bruja!"
Aquella señora sufrió quemaduras de consideración en una mejilla, y el doctor Sandro, famoso cirujano plástico, se vio en la precisión de hacerle un trasplante de piel.
El marido de la señora se ofreció a ser el donante, y el doctor obtuvo la piel necesaria para la operación sacándola de las nalgas del señor. El injerto funcionó de maravilla: la señora quedó muy bien, y pronto se regeneró la piel del esposo en la parte afectada.
Restablecidos ya los dos de aquella intervención quirúrgica, la señora le dice un día a su marido con voz llena de emoción:
- "Viejito: no sé cómo agradecerte que hayas donado piel de tu cuerpo para mi operación".
- "No tienes nada que agradecer, mi cielito lindo -responde el señor con una gran sonrisa-. Obtengo mi recompensa cada vez que veo a tu mamá besarte en la mejilla"