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“Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia” - Paulo Coelho

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El triunfo consiste en la superación de las dificultades . Todos los hombres y las mujeres que han triunfado, han logrado el éxito superando las dificultades. Donde no hay dificultades que vencer, cualquiera puede alcanzar la meta, a eso no se le puede llamar éxito.

No hay problema personal que no se pueda vencer mediante un tratamiento espiritual sosegado, persistente y una actividad apropiada y sabia.

Si usted tiene una desventaja personal que parece alejarlo del éxito, no la acepte como tal, aprovéchela y utilícela como instrumento para su triunfo.

Sea cual fuere la desventaja que usted cree tener, sáquele partido. Su problema particular parecerá especialmente difícil, pero el tratamiento espiritual y la decisión valerosa pueden superar cualquier dificultad.  Los problemas son señales indicadoras en el camino hacia Dios.

Lo que experimentamos es nuestro propio concepto de las cosas. Por eso es que no hay dos personas que vean el mundo de la misma manera, ya que dos pueden ver de forma diferente el mismo problema. En otras palabras, nosotros fabricamos nuestro propio mundo según la forma en que pensamos, ya que vivimos en el mundo de nuestros propios pensamientos. Así que si su modo de pensar es imperfecto, nuestras condiciones también serán de esa manera, hasta que comencemos a corregir esa forma  de pensar y allí  las condiciones exteriores cambiaran.

Usted no es feliz porque se sienta bien. Usted se siente bien porque es feliz. Usted no tiene  fe porque las cosas marchan bien. Las cosas marchan bien porque usted tiene fe.  Usted no está deprimida porque se le haya presentado un problema, sino que el problema se le ha presentado porque usted antes ha perdido su comprensión de la verdad.

Así que ya sabe el secreto de la vida, y este es tan sencillo, solo debe controlar sus estados mentales, si lo consigue, todo lo demás vendrá. Aceptar la enfermedad, los problemas y el fracaso como males ineludibles, y quizás inevitables, es tonto, porque es esa misma aceptación la que mantiene la existencia de esos males.  El hombre no está limitado por su entorno. El hombre crea su entorno mediante sus creencias y sus sentimientos. Suponer otra cosa es como pensar que el rabo puede mover al perro.

Si ha estado pensando que las condiciones exteriores son más fuertes que usted, y que esas condiciones pueden impedirle que se manifieste como era la intención de Dios, dígase a usted mismo: " La cola mueve al  perro, e inmediatamente revertirá esa creencia.

Dios quiere que usted sea sano, feliz, y libre, y usted no puede aceptar nada menos. Pida que Dios actúe en su interior – y créalo – y nada lo hará retroceder.

PRINCIPIO DE GENERACIÓNTodo se genera”. Todo en el universo es creado. Al igual que un bebe se genera de la unión de hombre-mujer, así generamos nuestra vida. Si en nuestro alrededor continuamente estamos generando el mal, la discordia, la crítica, etc, y estamos continuamente generando causas negativas, no podemos generar positividad en nuestra vida, y por eso nos creemos que todo nos sale mal.

 

Todo en el universo es generado. Todo se genera. Todo es creado. Absolutamente todo. Comúnmente en la sociedad en que vivimos se entiende el concepto género como el atributo que se le da al sexo de las personas, sexo masculino-sexo femenino. En este artículo el sexo sólo es la apariencia física, sólo es la manifestación física de nuestro cuerpo, sólo es nuestro envoltorio. Te explico el razonamiento. El principio de generación esta directamente relacionado con el principio de polaridad. Para entender el principio de generación sólo quiero que te quedes con la idea “dual” del universo, la idea de que todo en el universo tiene dos polos. En esta iniciación al conocimiento que se está elaborando en este artículo no quiero desarrollar ninguna argumentación que la aplicación a tu vida diaria de los Siete Principios que rigen el universo. La variable “sexo” tiene muchas connotaciones que no quiero trabajar en este artículo. Por tanto asimilamos que en el universo hay dos polos que son necesarios, ya que el principio de generación nos dice que cuando estos dos polos se unen crean algo nuevo. El principio de generación está enfocado sólo para el proceso creativo, esta es la diferencia con el Principio de Polaridad. Por tanto el Principio de Generación nos dice que necesitamos de los polos opuestos para crear. Para poder tener electricidad el universo necesita que se produzca la unión entre un polo positivo y un polo negativo. Como animales que somos para poder nacer hemos necesitado de la unión del órgano reproductor masculino con el órgano reproductor femenino. Para que funcione el ordenador, desde el que estoy escribiéndote este artículo, necesita que un cable con salida macho se introduzca en una entrada hembra… Es decir cuando los polos opuestos se unen generan una nueva creación, por tanto en este artículo género es sinónimo de crear, de concebir, de producir algo nuevo.

Nosotros somos los creadores-creadoras de nuestra vida, las apariencias de problemas surgen cuando te enfocas en un sólo polo, en un sólo extremo. El principio de generación no deja de actuar en ningún momento, Los Siete principios actúan como una UNIDAD siempre, por eso tenemos que ser consciente de lo que estamos generando con nuestra mente. Tenemos que ser consciente de lo que estamos manifestando en nuestro mundo físico, nuestra generación, nuestra creación. En el universo las situaciones no se crean con un sólo polo. Muchos estudiantes del interior han caído en el error de creer que la vida se puede construir sólo con el pensamiento, ese razonamiento es EQUIVOCADO. Necesitas de la unión de pensamiento y sentimiento, así es como se genera tu vida. ¿Imaginas como de caótica sería tu vida si se manifestará al momento todo lo que piensas? Recuerda que nuestra mente tiene alrededor de 60.000 pensamientos en un sólo día. Imagina que caos sería pensar que estás en una playa del Caribe, y manifestarte en una playa del caribe, luego pensar que eres rubio, y ser rubio, al rato pensar que estás en una selva africana, y manifestarte en una selva africana…Sería una locura. Iría contra las leyes del universo, ya que como te he dicho siempre el universo es exacto y preciso, el universo es perfecto. Por eso para manifestar nuestra vida necesitamos de la unión de pensamiento y sentimiento, necesitamos sentir nuestros deseos. Préstale atención a tus pensamientos positivos para que se generen situaciones positivas, préstale atención a los pensamientos que desees, a los sentimientos que desees tener para que puedan ser generados en tu mundo físico. NO ACEPTES pensar dudas negativas sobre el futuro, no te centres en las apariencias de problemas que NO existen más que en tu mente. Recuerda lo semejante atrae a lo semejante, lo que tu generes con tu mente lo tendrás en tu vida. Lo quieras o no es así. Lo conozcas o no, es así. Al universo no le importa que creas esto o no. El universo va a seguir actuando igual.

¿Qué es para nosotros un problema?Cada persona tenemos libre albedrío para decidir en nuestra vida que es para nosotros un "problema" y que no. Lo que podría ser un problema para mi, a lo mejor para otra persona no lo es y al contrario. Lo que para una persona que vive en el polo norte podría ser un “problema”, a lo mejor para mi que vivo en el sur de España no lo es, lo que podría ser un problema para alguien que vive en el desierto, a lo mejor para mi no lo es, y viceversa, por tanto no hay una verdad absoluta sobre que es un “problema” y que no. Cada persona con nuestra visión de las situaciones de manera positiva o negativa vamos libremente calificando las cosas que nos suceden como “problemas” o no.

Es muy importante que a lo que consideremos “problemas” no lo califiquemos como “problemas” por que con esto lo que estamos haciendo es magnificándolo, darle poder, darle más importancia aun. Un truco que me enseñaron para no darle poder a los “problemas” con mi problema, era calificarlo como apariencias o simplemente situación. Ciertamente lo que nosotros llamamos “problemas” no son la VERDAD de las cosas, son calificaciones que nosotros libremente les vamos dando, puede que sea “apariencia” de “problema” pero  a lo mejor observándolo desde otro punto de vista deja de serlo o se minimiza. Y lo calificamos como “apariencia” por que no es la verdad de la situación, es únicamente nuestra verdad de la situación, que es el producto de lo que pensamos y sentimos, y como no todas las personas vemos por los mismos ojos, no todas las personas pensamos y sentimos igual. Lo que para nosotros puede ser una apariencia de problema hoy, a lo mejor mañana deja de serlo o es en menor cantidad, pero eso sólo tenemos el poder de decidirlo nosotros, ni nuestra madre, ni nuestra hija, ni nuestro vecino, ni nuestra jefa, tiene la capacidad de decidir que es para nosotros una apariencia de problema, eso es una decisión libre e individual. En este proceso es realmente importante asimilar que todo “problema” pasará por que es una apariencia, y una apariencia no puede permanecer por que son vacío, son producto de nuestra mente, y este es el motivo por el que no todas las personas consideramos un “problema” a lo mismo, a lo mejor para una persona la misma situación, y en las mismas condiciones, es un “problema” y para otra no, por tanto son “apariencias” no son la verdad absoluta de las situaciones, no son permanentes, son pasajeras. Por todo esto el correcto esfuerzo hay que hacerlo para tomarnos nuestro tiempo, y observar las situaciones que nos sucedan, desde un polo distinto al que nos hace sufrir, que en la inmensa mayoría de los casos es el polo negativo. Por ley de POLARIDAD todo tiene dos polos, alto-bajo, frío-calor, lejos-cerca, positivo-negativo, etc. Tenemos la absoluta libertad de observar las situaciones que nos sucedan desde el polo que queramos. Debemos corregir los arquetipos mentales negativos que tengamos en nuestra mente y que están CAUSANDO que veamos las situaciones de forma negativa y por tanto las consideremos “problemas”, si hacemos esto y lo conseguimos, estaremos eliminando de nuestra vida mucha angustia y sufrimiento.

Si con nuestra mente pensamos y sentimos que una tal situación es un “problema” lo que estamos haciendo es magnificando eso que nos CAUSA angustia. Tenemos que saber que se puede vivir perfectamente sin lo que solemos llamar “problemas”, por que al igual que decidimos que haya un “problema” podemos decidir centrar nuestra atención en la lado positivo de la situación que es el que la mayoría de las veces solemos olvidar, y ese lado positivo es el que nos va a llevar a eso que solemos llamar “solución”. Si pensamos, sentimos y hablamos con la palabra “problema” por ley de VIBRACIÓN, lo que estamos haciendo es atraer el lado negativo de esa situación a nuestra vida, y eso es lo que nos va a provocar angustia y sufrimiento. Tenemos que asimilar que en la vida no hay problemas, sólo situaciones, y cada uno de nosotros libremente y a nivel individual, vamos a decidir a cual de esas situaciones le va a permitir que le CAUSE sufrimiento, y a cual no. Sólo nosotros podemos saber que nos está angustiando en nuestra mente, y sólo nosotros tenemos el poder de quitarle el poder a esa situación que nos está provocando sufrimiento y no aceptarla en nuestra vida, no aceptarla en nuestra mente, en nuestros pensamientos, en nuestras acciones y en nuestra palabra. Si afirmamos con sentimiento “Tengo un problema” lo que estamos haciendo es decretándolo, dándole energía y poder a esa palabra, y eso nos va a provocar sufrimiento en nuestras vidas. En muchas ocasiones hasta presumimos de esa situación diciendo “Mira que problema tengo” y esto es altamente perjudicial y negativo para nosotros. Por todo esto acostumbrémonos a calificar las situaciones que nos pasen en nuestra vida como “apariencias de problemas” o simplemente como “situaciones”.

Para ayudarnos a ver el lado positivo de una situación que no nos guste, o nos haga sufrir, podemos decir:

  • BENDIGO EL BIEN DE ESTA SITUACIÓN, LO DECLARO Y LO QUIERO VER
  • TODO MAL TIENE UN BIEN OCULTO, YO DECRETO EL BIEN DE ESTA SITUACIÓN, LO DECLARO Y LO QUIERO VER.

Tenemos que tener la absoluta seguridad que absolutamente todas las situaciones, por muy desagradables que nos parezcan en ese momento, tienen un lado positivo, y que lo complejo es verlo. Pero como hemos este decreto vamos a ser capaces de ver el lado bueno de la situación que ha llegado a nuestra vida. De todo lo anteriormente dicho se desprende el dicho popular que dice: No hay mal que por bien no venga, también podemos decir esto, para ayudarnos a ver el lado positivo de la situación que estemos viviendo.

Para eliminar aquellos conceptos que queramos que dejen de ser un problema le  vamos a decir con fuerza y fe a toda aquella situación que queramos dejar de calificar como “problema” en nuestra vida:

  • NO LO ACEPTO, TE QUITO PODER.

Manuel Esteban Bernabé Cañadas
Autor del libro: 7 Secretos del éxito. Editorial Kier.

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Tus pensamientosNo hay manera de que puedas mejorar tu vida si tienes la mala costumbre de pensar en problemas y catástrofes. Esto sólo te atraerá más problemas y catástrofes. Desde hoy debes aprender que "el peor de tus tormentos sólo vive en tu mente", es un pensamiento, y tú tienes la posibilidad de poder cambiarlo. Una técnica muy sencilla para anular el pensamiento negativo es utilizar la palabra "Cancelado". Cada vez que algo no deseable venga a tu mente, deberás pronunciar esa palabra como dando una orden, repitiéndola por lo menos tres veces seguidas. Lo puedes hacer tanto verbal como mentalmente, pero, cualquiera que sea la forma, deberás hacerlo con entusiasmo y firmeza. De esta manera, el pensamiento negativo NO se repite ni se adhiere a tu Conciencia. La Mente subconciente toma la palabra "Cancelado" como una orden y la ejecuta, interrumpiendo la manifestación de lo negativo.


Además, es importante afirmar a continuación lo opuesto. Por ejemplo, si viene a tu mente el pensamiento de que podrías contraer una enfermedad, deberás repetir inmediatamente "cancelado" tres veces, como si estuvieras tachando ese pensamiento. Pero a la Mente no le es suficiente con saber lo que no quieres, también debes decirle cuál es tu verdadero deseo. Inmediatamente después de cancelar lo negativo, tienes que revertir el pensamiento y reemplazarlo por otro más positivo que ocupe su lugar, siempre en tiempo "presente". Volviendo al ejemplo del miedo a la enfermedad, después de cancelar esa idea, es importante que afirmes en tiempo presente: "Siempre tengo buena salud". De esta manera, se comienza a revertir el proceso del pensamiento.


Cuando se hace una afirmación para revertir algo, se deberá evitar utilizar el vocablo "no". El "no" produce el efecto inverso al que se desea. Por tal motivo, la gente que dice: "No voy a fumar más" termina fumando el doble; o quien afirma "No quiero pensar más en mi expareja" no puede quitársela de su mente ni un sólo instante. También es importante "Cancelar" los pensamientos ajenos. Aunque uno quizá se sienta muy cómodo y feliz con su propia vida, se encuentra a diario con personas que tienden a tirar su optimismo abajo con opiniones tales como: "La economía del país es un desastre", "No hay dinero", "La vida en esta ciudad es cada vez más peligrosa",, "Ya no se puede confiar en nadie" y demás...


Cada vez que nos enfrentamos a una persona que opina algo negativo y no queremos que su opinión ingrese en nuestra consciencia, debemos "cancelarlo". Es mejor si podemos hacer verbalmente, de lo contrario, lo haremos mentalmente. De cualquier de las dos maneras, nos aseguramos de no aceptar el pensamiento negativo. Debemos repetir esto, con lo que escuchamos por radio, vemos en televisión o leémos en diarios y revistas...


De acuerdo con el Principio del Mentalismo: "Todo lo que elegimos pensar y creer es lo que se va a manifestar en nuestra vida"; por lo tanto, debemos ser extremadamente cuidadosos respecto de lo que aceptamos como una "creencia" y, por ello, es importante seleccionar muy bien las fuentes de información. Para hacer que el efecto "CANCELADO" sea más PODEROSO, puedes imaginarte que tachas el pensamiento negativo dibujando una cruz blanca sobre él, como si hicieras una "X" en tu mente. De esta manera, visualizas la prohibición de que se vuelva a repetir el pensamiento.

 

 

EgoEl mayor obstáculo en el camino espiritual es el ego. Este se basa en la personalidad. Desea controlar y lo hace, todas nuestras acciones. Este ego no quiere entregarse y contempla la paz como su enemigo y el conflicto como su aliado.

El problema es que nos identificamos con nuestro ego y creemos que decidimos, pero es el quién decide por nosotros. Y mientras estemos identificados con él o con nuestro yo corporal y aceptamos que estamos limitados por lo que percibimos en el mundo físico, no podemos experimentar nuestra verdadera realidad, nuestro yo espiritual.

Si estamos dispuestos a liberarnos de nuestro ego, entonces corregiremos nuestras percepciones.

A través de los ojos de ego creemos que Dios esta fuera de nosotros y que nos castiga por nuestros errores.

Podemos definir al ego como nuestro yo inferior o nuestra personalidad. Es parte de nuestra mente que está separada o disociada de nuestra mente espiritual, que es la que contiene solamente los pensamientos amorosos de Dios.

El lema favorito del ego es “Busca que no encontrarás jamás lo que buscas”. Se preocupa por generarnos juicios condenatorios, pensamientos de ataque y defensa y es un maestro de la decepción. Su objetivo principal es controlarlo todo y creer que así todo está bien.

Sus cimientos se hunden en la duda y en la incertidumbre, razón por la que es ambiguo y ambivalente respecto a todo. Se caracteriza por la complejidad y por la confusión en vez de por la sencillez.

El mundo del ego es un mundo de placer-dolor que para la mayor parte de nosotros, contiene mucho más de dolor que de placer.

La separación es su juego, por lo que hay que pensar primero en uno, consiguiendo y acaparando todo lo que se pueda pretender.

Los celos, la posesividad y el rechazo forman el núcleo de su existencia. El ego no tiene la menor duda de que el centro del universo es él.

Visto a través de los ojos del ego, mi identidad depende de las opiniones y juicios que los demás tienen de mí, al igual que lo que los juicios y opiniones que yo tengo sobre mí mismo. Mi identidad actual es vista como una prolongación de mi pasado.

La atracción del ego por la culpa solo puede ser plenamente comprendida si se considera la naturaleza de la percepción. Porque es el modo en que vemos el mundo que nos rodea el que determina nuestra forma de reaccionar ante el mismo. Y es nuestra percepción la que nos dice lo que vemos, basándose en las interpretaciones y en las evaluaciones de lo que suministran nuestros sentidos. Cada uno de nosotros ve al mundo de manera diferente según cuales sean nuestras necesidades individuales, nuestros deseos, nuestras experiencias pasadas y nuestras creencias actuales.

Nuestras percepciones son en realidad proyecciones de pensamientos que se originan en nuestra propia mente. Puesto que siempre miramos hacia adentro antes de mirar hacia fuera, lo que vemos es nuestro propio estado mental que se refleja hacia el exterior.

La percepción es una elección y no un hecho. Nuestras percepciones están fragmentadas, solo vemos minúsculas porciones de cualquier situación, y nunca la totalidad. Lo que creemos que es verdad solo es nuestra propia interpretación y evaluación de lo que percibimos. Y esto es lo que provoca dificultades y desacuerdos entre las personas.

Tenemos dos voces siempre ante cualquier curso a tomar. La voz del ego y la voz de nuestro profundo ser, ser verdadero, Dios, el maestro interno o como queramos llamarle. La voz del ego nos confunde, creemos que es la nuestra pero no lo es. Nuestra verdadera voz es la segunda y es menos audible por la invasión del ego. Tenemos que relajarnos y buscarla un poco, y surgirá, es más del corazón que de la mente. Una corazonada que debemos seguir.

Nuestro ego dispone de un buen conjunto de imágenes mentales que se basan en nuestras percepciones pasadas de culpa y miedo que determinan lo que creemos que queremos en el momento presente.

Nuestro ego nos engaña haciéndonos creer que estamos tomando decisiones completamente nuevas cada día, cuando en realidad en otro nivel nos dice que tengamos cuidado, que somos vulnerables y que las experiencias dolorosas del pasado pueden volver a repetirse.

Para sobrevivir, el ego nos dice que tenemos que buscar en nosotros la culpa y en los demás, y esta preocupación sobre quien es culpable y quien inocente es la base de nuestro proceso de toma de decisiones.

La proyección es el mecanismo mediante el cual rechazamos las responsabilidades y externalizamos los pensamientos o sentimientos que estamos experimentando, como la culpa, haciendo que alguien sea responsable de ellos. Ese alguien puedo ser nuestro cónyuge, un compañero de trabajo, nuestros padres, nuestros hijos, el presidente, un inspector de cualquier cosa, o cualquiera que juegue un rol en nuestra vida.

Decimos que si ellos se hubieran comportado de otro modo, nosotros no tendríamos las dificultades que estamos teniendo.

Es un hecho psicológico que cuando mantenemos la culpa tratamos de manejarla, ya sea atacándonos a nosotros mismos (lo que se suele expresar en forma de síntomas de depresión o enfermedad física) o proyección de la culpa en los demás.

Vivir atado a la culpa, que es generada por el ego, tiene entre otras las siguientes consecuencias:

- Hace que nos sintamos atacados.
- Justifica nuestros sentimientos de ira.
- Hace que nos sintamos deprimidos.
- Destruye nuestra sensación de paz.
- Hace que nos sintamos sin amor
-Destruye nuestra confianza y autoestima.

Todo esto ha sido experimentado por mi y recién ahora me doy cuenta como funciona, como es el juego del ego que me tenía dominado y no me percataba. Decidía por mí y no lo sabía, pese a que alguien me lo decía, no era conciente. ¿Ven que difícil y sutil enemigo tenemos adentro?

Sólo hay un antídoto conocido frente a la culpa: un perdón completo, comenzando por nosotros mismos y extendiéndolo a todos los que comparten el mundo con nosotros.

El ego mira al perdón de modo ambivalente. Nos aconsejo que perdonemos pero no olvidemos. La falta de perdón es la razón de ser del ego. Continúa justificando que hagamos juicios condenatorios porque su supervivencia depende de que tengamos una creencia mas firme en la realidad de la culpa, que en la del perdón.

Descubro que la única manera de mantenerme en paz y feliz es mantenerme en el presente, perdonando. Esta vigilancia demuestra que el perdón es la llave para ver el mundo de manera diferente.

Perdonar es dejar pasar las cosas, dejar que el incidente pase. Hay que dejar de criticar y hacer reproches.

Tenemos que abandonar, soltar como lastre nuestros planes y dejar que Dios, el Universo o como queramos nombrarle, asuma el control. Todo nos sucede según un plan divino, y es el que debemos adaptar como el plan y no los nuestros.

Todo nos sucede de acuerdo a ese Plan y nos enseña una lección que debemos aprender.

Cada decisión que nosotros hacemos en nuestra vida supone elegir a partir del sistema de pensamiento del ego o del sistema de pensamiento del amor.

Al ego le gusta aumentar nuestras dudas y su voz quiere ser escuchada primero.

Intenta convencernos de que no nos arriesguemos a escuchar la voluntad de Dios porque tal vez no nos guste la respuesta. Yo he experimentado este error muchas veces.

El juego de la incertidumbre y el miedo es el juego del ego.

Con frecuencia nos encontramos atrapados en la racionalización de que seríamos felices si la voluntad de Dios coincidiera con la nuestra.

Esto quiere decir que ya sé la repuesta que deseo por lo que no preguntaré.

Es otra trampa. Hay que fluir, flotar y dejar que el Universo asuma el control, sin deseo, sin desear una respuesta específica.

Y precisamente esto es lo que enloquece al ego ya que su supervivencia depende de tener respuestas que satisfagan sus deseos.

Solo cuando estoy demasiado preocupado por el resultado, mi ego alza su voz que causa interferencia con la voz interna.

No tenemos que librarnos por completo de nuestra ira, culpa y pensamientos de no perdonar, para empezar a oír nuestra voz interna. Es nuestra disposición aunque sea parcial, a presentar nuestros problemas a nuestros guía interno la que hace posible que nuestras percepciones equivocadas se corrijan

La palabra “difícil” se basa en nuestras creencias pasadas de que hay límites a nuestra capacidad de aprendizaje. Debemos confiar en nosotros, en nuestro guía interno y adquirir cada vez más confianza.

Nuestro ego es muy hábil en el modo de diseñar su supervivencia. Y un elemento esencial para dicha supervivencia es el miedo., ya que sin el dejaría de existir. El miedo se basa en la percepción de que estamos siendo atacados.

Debemos abandonar las culpas, los juicios, los reproches y las condenas. Al hacerlo descubrimos que debemos aceptar la responsabilidad de nuestra libertad y nuestra felicidad puesto que lo únicos que puede dañarnos son nuestros pensamientos.

La mente dominada por el ego es muy terca y obstinada. El ego bloquea nuestra conciencia.

Cuando permitimos que la mente de nuestro ego se haga cargo de las situaciones, en lugar del yo verdadero, los celos y los sentimientos de posesión nos consumen. Creemos que la persona a la que amamos nos está causando dolor. El ego nos susurra que estamos experimentando dolor a causa de otra persona y que nuestra ira está justificada. El ego nos enseña que no podemos confiar en nadie, ni en nosotros mismos.

Lleva un cierto tiempo reconocer que nadie puede hacernos daño salvo nosotros mismos. Son sólo nuestros pensamientos y actitudes las que nos causan daño. Luego la perdida de confianza y la decepción son problemas personales e internos que proyectamos a los demás. Esto nos hace más responsables de todo cuanto nos sucede.

En el momento que queremos algo de otra persona le estamos dando el poder de hacernos daño.

Debemos estar dispuestos a abandonar las necesidades de nuestro ego y a verlas como lo que realmente son: ilusiones.

La mente de nuestro ego emplea técnicas muy ingeniosas y sutiles para evitar que nos responsabilicemos de nuestros propios pensamientos. Nos alienta a hacer evaluaciones e interpretaciones de modo que podamos justificar el miedo y las percepciones de dolor y angustia; desea que tengamos dudas e incertidumbres.

No hay que subestimar el potencial de ego para alterar nuestra paz incluso cuando creemos que nuestras mentes están centradas y libres de conflicto. Hay que tener cuidado del poder que tiene la mente centrada en el ego para interrumpir en nuestras vidas cuando menos lo esperamos.

El ego nos persuade a determinar a cuales personas debemos amar y a cuales no, según como actúan o aparentan ser.

¿Cómo podemos aprender a distinguir entre la voz del ego y la del Verdadero Ser? Ambas voces nos hablen todo el tiempo. La voz del ego suele ser seductoramente atractiva y bastante impositiva en sus argumentos lógicos. No hay pruebas objetivas que decidan concluyentemente cuál es cuál. La Voz de Dios es muy suavecita. Para hacer mas complicada la cosa, la voz de Dios a veces nos solicita conductas que son ilógicas, contrarias a procesos intelectualizados, incluso que pueden parecer insanos. Entonces ¿Qué hacer? ¿Dónde y como aprendemos el arte de discernir?

El único consejo verdadero viene de la conciencia total, pero el ego puede simular la experiencia de ella y hacer ruido intentando neutralizar a la Verdadera Voz Interior.

¿Cómo podemos estar seguros de escuchar el consejo de nuestra Voz Interior y no del ego? Para ello habrá que tener desarrollada la intuición y haber aprendido a tener confianza en uno mismo. Por supuesto que esto no es fácil de obtener, pero tampoco un imposible. El conocimiento de la verdad debe ser cultivado en todos los seres humanos.

Si nuestras acciones, sentimientos y pensamientos están alineados en el intento constante de la conciencia completa, es muy posible que nuestras acciones y consecuencias estén de acuerdo con la voluntad de Dios y no con el ego.



Fuente: Extracto del libro Adios a la culpa: La magia del perdón- Gerald G. Jampolsky