Permíteme, aclarar mis pensamientos, porque el agua cotidiana los enturbio, esa agua que arrastra los sedimentos de cada día y como rutina desembarca en el mar de la vida y que en mi volar tomo todos los días.
Déjame, disipar las nubes de tormento que asechan a mi alma, las nubes de la duda, del olvido, del descuido, déjame secar la llovizna que cayó en ella y dale tu calor, el calor que necesita para volver a reanimarse.
Concèdeme, el deseo divino de desplegar mis alas hacia rumbos donde la opresión no exista, déjame llegar hasta ti y contigo sin perder mi plumaje que solo llegará a ser hermoso y espléndido con los cuidados de tu mano tibia y generosa.
Guíame, hasta el camino de la convicción, donde no halla asedios ni conjeturas, solo una verdad y una visión eterna.
Aparta de mí, a los cazadores de destino, con el arma infalible de los hombres cuando poseen su propia verdad y saben llegar hasta ella, con la perseverancia, la iniciativa y la esperanza.
Cùbreme , con tu inagotable manto de paciencia, para volar a lo màs alto cuando tenga que llegar, y no antes como lo desean hacer mis alas de ave joven.
Ganate, mi espacio extenso y dame una razón válida, justa y razonable para defender mi territorio y lo que me pertenece.
Enséñame, el verdadero valor de las riquezas universales, màs de las espirituales que de las materiales, pero aun así dame todo aquello necesario para vivir y elevarme.
No permitas que sea yo, Ave de la naturaleza, la única luchadora contra los rayos peligrosos y mortales del desencanto y del cansancio, porque mi capa de ozono es la tuya también, y el mundo se hace y se prolonga por dos.
Cuídame, y dame vida, porque soy la única Ave que tendrás, la única que necesitara tanto de ti que será capaz de abandonar su hábitat natural, su mundo animal, para adentrarse en el tuyo; ¡Tu único mortal capaza de humanizar a un Ave y llevarla a posarse junto a tu corazón!.
Consérvame, porque conmigo aprenderás también la vida natural y conmigo aprenderás a volar como siempre lo has deseado en lo más recóndito de tu corazón.
Tan solo, dame la confianza y la credibilidad que perdí en el mundo animal, y que busco en ti humano, pero recuerda cada aviso, ya que nunca sabrás en que momento tu Ave volara, y te dejara sin el encanto y la belleza del mundo animal y volverás a ser un mortal humano màs, sin ambiciones ni alegrías, y el Ave que una vez fue tuya volverá a ser simplemente ave sin vestigio alguno de humanidad.