Selector color Fucsia Selector color Azul Selector color Verde Selector color Lila
Usuario:  Clave:        Olvidó su clave | ¿Usuario?
 

Síguenos en G+

Pensamiento +

“La mitad de la belleza depende del paisaje y la otra mitad del hombre que la mira” - Lin Yutang

Visitantes en Web

Tenemos 31 invitados conectado

Fans Facebook



Mis Tweets


Mostrando artículos por Etiqueta: Pensamientos Positivos

Cuando te encuentres sereno y feliz
En cualquier lugar del mundo 
Cuando todo el mundo sea tu país 
Cuando no teniendo nada 
Sientas que lo tienes todo 
Cuando en la opulencia luzcas humildad 
Cuando puedas devolver el mal por bien 
Sin importar a quien 
Y veas a tu hermano en cada ser 
Cuando apliques que amar 
Es solo dar y dar 
Sin importar más nada que tan solo dar.
 
Cuando indiferente avances 
Entre aquellos que te insulten 
Y en silencio les envíes tu perdón 
Cuando nadie pueda herirte 
Ni por nada has de afligirte 
Cuando a quien te odie tú le des tu amor 
Cuando ejerzas la inocencia con conciencia 
Cuando busques el saber 
Así como buscas el pan 
Cuando ames todo sin pasión ni posesión 
Cuando la realidad se imponga al fin a la ilusión.

Cuando sepas aliviar 
Las penas de aquellos que sufren 
Y tus labios digan solo la verdad 
Cuando hagas del deber un placer 
Y el placer no sea más para ti un deber 

Cuando vivas el presente como lo único urgente  
Cuando la Bondad sea tu voluntad 
Cuando el egoísmo ceda al altruismo 
Cuando la impureza, ceda a la pureza y la virtud, 
Entonces serás un hombre, serás una mujer, 
Serás un ser que alcanzó la humanidad 
Serás un hijo del planeta 
Serás que alcanzó la meta serás un egresado de la tierra.
Serás al fin un hombre, serás una mujer,
Serás un ser que alcanzó y realizó la humanidad.

Madre Teresa de Calcuta

EgoEl mayor obstáculo en el camino espiritual es el ego. Este se basa en la personalidad. Desea controlar y lo hace, todas nuestras acciones. Este ego no quiere entregarse y contempla la paz como su enemigo y el conflicto como su aliado.

El problema es que nos identificamos con nuestro ego y creemos que decidimos, pero es el quién decide por nosotros. Y mientras estemos identificados con él o con nuestro yo corporal y aceptamos que estamos limitados por lo que percibimos en el mundo físico, no podemos experimentar nuestra verdadera realidad, nuestro yo espiritual.

Si estamos dispuestos a liberarnos de nuestro ego, entonces corregiremos nuestras percepciones.

A través de los ojos de ego creemos que Dios esta fuera de nosotros y que nos castiga por nuestros errores.

Podemos definir al ego como nuestro yo inferior o nuestra personalidad. Es parte de nuestra mente que está separada o disociada de nuestra mente espiritual, que es la que contiene solamente los pensamientos amorosos de Dios.

El lema favorito del ego es “Busca que no encontrarás jamás lo que buscas”. Se preocupa por generarnos juicios condenatorios, pensamientos de ataque y defensa y es un maestro de la decepción. Su objetivo principal es controlarlo todo y creer que así todo está bien.

Sus cimientos se hunden en la duda y en la incertidumbre, razón por la que es ambiguo y ambivalente respecto a todo. Se caracteriza por la complejidad y por la confusión en vez de por la sencillez.

El mundo del ego es un mundo de placer-dolor que para la mayor parte de nosotros, contiene mucho más de dolor que de placer.

La separación es su juego, por lo que hay que pensar primero en uno, consiguiendo y acaparando todo lo que se pueda pretender.

Los celos, la posesividad y el rechazo forman el núcleo de su existencia. El ego no tiene la menor duda de que el centro del universo es él.

Visto a través de los ojos del ego, mi identidad depende de las opiniones y juicios que los demás tienen de mí, al igual que lo que los juicios y opiniones que yo tengo sobre mí mismo. Mi identidad actual es vista como una prolongación de mi pasado.

La atracción del ego por la culpa solo puede ser plenamente comprendida si se considera la naturaleza de la percepción. Porque es el modo en que vemos el mundo que nos rodea el que determina nuestra forma de reaccionar ante el mismo. Y es nuestra percepción la que nos dice lo que vemos, basándose en las interpretaciones y en las evaluaciones de lo que suministran nuestros sentidos. Cada uno de nosotros ve al mundo de manera diferente según cuales sean nuestras necesidades individuales, nuestros deseos, nuestras experiencias pasadas y nuestras creencias actuales.

Nuestras percepciones son en realidad proyecciones de pensamientos que se originan en nuestra propia mente. Puesto que siempre miramos hacia adentro antes de mirar hacia fuera, lo que vemos es nuestro propio estado mental que se refleja hacia el exterior.

La percepción es una elección y no un hecho. Nuestras percepciones están fragmentadas, solo vemos minúsculas porciones de cualquier situación, y nunca la totalidad. Lo que creemos que es verdad solo es nuestra propia interpretación y evaluación de lo que percibimos. Y esto es lo que provoca dificultades y desacuerdos entre las personas.

Tenemos dos voces siempre ante cualquier curso a tomar. La voz del ego y la voz de nuestro profundo ser, ser verdadero, Dios, el maestro interno o como queramos llamarle. La voz del ego nos confunde, creemos que es la nuestra pero no lo es. Nuestra verdadera voz es la segunda y es menos audible por la invasión del ego. Tenemos que relajarnos y buscarla un poco, y surgirá, es más del corazón que de la mente. Una corazonada que debemos seguir.

Nuestro ego dispone de un buen conjunto de imágenes mentales que se basan en nuestras percepciones pasadas de culpa y miedo que determinan lo que creemos que queremos en el momento presente.

Nuestro ego nos engaña haciéndonos creer que estamos tomando decisiones completamente nuevas cada día, cuando en realidad en otro nivel nos dice que tengamos cuidado, que somos vulnerables y que las experiencias dolorosas del pasado pueden volver a repetirse.

Para sobrevivir, el ego nos dice que tenemos que buscar en nosotros la culpa y en los demás, y esta preocupación sobre quien es culpable y quien inocente es la base de nuestro proceso de toma de decisiones.

La proyección es el mecanismo mediante el cual rechazamos las responsabilidades y externalizamos los pensamientos o sentimientos que estamos experimentando, como la culpa, haciendo que alguien sea responsable de ellos. Ese alguien puedo ser nuestro cónyuge, un compañero de trabajo, nuestros padres, nuestros hijos, el presidente, un inspector de cualquier cosa, o cualquiera que juegue un rol en nuestra vida.

Decimos que si ellos se hubieran comportado de otro modo, nosotros no tendríamos las dificultades que estamos teniendo.

Es un hecho psicológico que cuando mantenemos la culpa tratamos de manejarla, ya sea atacándonos a nosotros mismos (lo que se suele expresar en forma de síntomas de depresión o enfermedad física) o proyección de la culpa en los demás.

Vivir atado a la culpa, que es generada por el ego, tiene entre otras las siguientes consecuencias:

- Hace que nos sintamos atacados.
- Justifica nuestros sentimientos de ira.
- Hace que nos sintamos deprimidos.
- Destruye nuestra sensación de paz.
- Hace que nos sintamos sin amor
-Destruye nuestra confianza y autoestima.

Todo esto ha sido experimentado por mi y recién ahora me doy cuenta como funciona, como es el juego del ego que me tenía dominado y no me percataba. Decidía por mí y no lo sabía, pese a que alguien me lo decía, no era conciente. ¿Ven que difícil y sutil enemigo tenemos adentro?

Sólo hay un antídoto conocido frente a la culpa: un perdón completo, comenzando por nosotros mismos y extendiéndolo a todos los que comparten el mundo con nosotros.

El ego mira al perdón de modo ambivalente. Nos aconsejo que perdonemos pero no olvidemos. La falta de perdón es la razón de ser del ego. Continúa justificando que hagamos juicios condenatorios porque su supervivencia depende de que tengamos una creencia mas firme en la realidad de la culpa, que en la del perdón.

Descubro que la única manera de mantenerme en paz y feliz es mantenerme en el presente, perdonando. Esta vigilancia demuestra que el perdón es la llave para ver el mundo de manera diferente.

Perdonar es dejar pasar las cosas, dejar que el incidente pase. Hay que dejar de criticar y hacer reproches.

Tenemos que abandonar, soltar como lastre nuestros planes y dejar que Dios, el Universo o como queramos nombrarle, asuma el control. Todo nos sucede según un plan divino, y es el que debemos adaptar como el plan y no los nuestros.

Todo nos sucede de acuerdo a ese Plan y nos enseña una lección que debemos aprender.

Cada decisión que nosotros hacemos en nuestra vida supone elegir a partir del sistema de pensamiento del ego o del sistema de pensamiento del amor.

Al ego le gusta aumentar nuestras dudas y su voz quiere ser escuchada primero.

Intenta convencernos de que no nos arriesguemos a escuchar la voluntad de Dios porque tal vez no nos guste la respuesta. Yo he experimentado este error muchas veces.

El juego de la incertidumbre y el miedo es el juego del ego.

Con frecuencia nos encontramos atrapados en la racionalización de que seríamos felices si la voluntad de Dios coincidiera con la nuestra.

Esto quiere decir que ya sé la repuesta que deseo por lo que no preguntaré.

Es otra trampa. Hay que fluir, flotar y dejar que el Universo asuma el control, sin deseo, sin desear una respuesta específica.

Y precisamente esto es lo que enloquece al ego ya que su supervivencia depende de tener respuestas que satisfagan sus deseos.

Solo cuando estoy demasiado preocupado por el resultado, mi ego alza su voz que causa interferencia con la voz interna.

No tenemos que librarnos por completo de nuestra ira, culpa y pensamientos de no perdonar, para empezar a oír nuestra voz interna. Es nuestra disposición aunque sea parcial, a presentar nuestros problemas a nuestros guía interno la que hace posible que nuestras percepciones equivocadas se corrijan

La palabra “difícil” se basa en nuestras creencias pasadas de que hay límites a nuestra capacidad de aprendizaje. Debemos confiar en nosotros, en nuestro guía interno y adquirir cada vez más confianza.

Nuestro ego es muy hábil en el modo de diseñar su supervivencia. Y un elemento esencial para dicha supervivencia es el miedo., ya que sin el dejaría de existir. El miedo se basa en la percepción de que estamos siendo atacados.

Debemos abandonar las culpas, los juicios, los reproches y las condenas. Al hacerlo descubrimos que debemos aceptar la responsabilidad de nuestra libertad y nuestra felicidad puesto que lo únicos que puede dañarnos son nuestros pensamientos.

La mente dominada por el ego es muy terca y obstinada. El ego bloquea nuestra conciencia.

Cuando permitimos que la mente de nuestro ego se haga cargo de las situaciones, en lugar del yo verdadero, los celos y los sentimientos de posesión nos consumen. Creemos que la persona a la que amamos nos está causando dolor. El ego nos susurra que estamos experimentando dolor a causa de otra persona y que nuestra ira está justificada. El ego nos enseña que no podemos confiar en nadie, ni en nosotros mismos.

Lleva un cierto tiempo reconocer que nadie puede hacernos daño salvo nosotros mismos. Son sólo nuestros pensamientos y actitudes las que nos causan daño. Luego la perdida de confianza y la decepción son problemas personales e internos que proyectamos a los demás. Esto nos hace más responsables de todo cuanto nos sucede.

En el momento que queremos algo de otra persona le estamos dando el poder de hacernos daño.

Debemos estar dispuestos a abandonar las necesidades de nuestro ego y a verlas como lo que realmente son: ilusiones.

La mente de nuestro ego emplea técnicas muy ingeniosas y sutiles para evitar que nos responsabilicemos de nuestros propios pensamientos. Nos alienta a hacer evaluaciones e interpretaciones de modo que podamos justificar el miedo y las percepciones de dolor y angustia; desea que tengamos dudas e incertidumbres.

No hay que subestimar el potencial de ego para alterar nuestra paz incluso cuando creemos que nuestras mentes están centradas y libres de conflicto. Hay que tener cuidado del poder que tiene la mente centrada en el ego para interrumpir en nuestras vidas cuando menos lo esperamos.

El ego nos persuade a determinar a cuales personas debemos amar y a cuales no, según como actúan o aparentan ser.

¿Cómo podemos aprender a distinguir entre la voz del ego y la del Verdadero Ser? Ambas voces nos hablen todo el tiempo. La voz del ego suele ser seductoramente atractiva y bastante impositiva en sus argumentos lógicos. No hay pruebas objetivas que decidan concluyentemente cuál es cuál. La Voz de Dios es muy suavecita. Para hacer mas complicada la cosa, la voz de Dios a veces nos solicita conductas que son ilógicas, contrarias a procesos intelectualizados, incluso que pueden parecer insanos. Entonces ¿Qué hacer? ¿Dónde y como aprendemos el arte de discernir?

El único consejo verdadero viene de la conciencia total, pero el ego puede simular la experiencia de ella y hacer ruido intentando neutralizar a la Verdadera Voz Interior.

¿Cómo podemos estar seguros de escuchar el consejo de nuestra Voz Interior y no del ego? Para ello habrá que tener desarrollada la intuición y haber aprendido a tener confianza en uno mismo. Por supuesto que esto no es fácil de obtener, pero tampoco un imposible. El conocimiento de la verdad debe ser cultivado en todos los seres humanos.

Si nuestras acciones, sentimientos y pensamientos están alineados en el intento constante de la conciencia completa, es muy posible que nuestras acciones y consecuencias estén de acuerdo con la voluntad de Dios y no con el ego.



Fuente: Extracto del libro Adios a la culpa: La magia del perdón- Gerald G. Jampolsky

 


Tus pensamientosNo hay manera de que puedas mejorar tu vida si tienes la mala costumbre de pensar en problemas y catástrofes. Esto sólo te atraerá más problemas y catástrofes. Desde hoy debes aprender que "el peor de tus tormentos sólo vive en tu mente", es un pensamiento, y tú tienes la posibilidad de poder cambiarlo. Una técnica muy sencilla para anular el pensamiento negativo es utilizar la palabra "Cancelado". Cada vez que algo no deseable venga a tu mente, deberás pronunciar esa palabra como dando una orden, repitiéndola por lo menos tres veces seguidas. Lo puedes hacer tanto verbal como mentalmente, pero, cualquiera que sea la forma, deberás hacerlo con entusiasmo y firmeza. De esta manera, el pensamiento negativo NO se repite ni se adhiere a tu Conciencia. La Mente subconciente toma la palabra "Cancelado" como una orden y la ejecuta, interrumpiendo la manifestación de lo negativo.


Además, es importante afirmar a continuación lo opuesto. Por ejemplo, si viene a tu mente el pensamiento de que podrías contraer una enfermedad, deberás repetir inmediatamente "cancelado" tres veces, como si estuvieras tachando ese pensamiento. Pero a la Mente no le es suficiente con saber lo que no quieres, también debes decirle cuál es tu verdadero deseo. Inmediatamente después de cancelar lo negativo, tienes que revertir el pensamiento y reemplazarlo por otro más positivo que ocupe su lugar, siempre en tiempo "presente". Volviendo al ejemplo del miedo a la enfermedad, después de cancelar esa idea, es importante que afirmes en tiempo presente: "Siempre tengo buena salud". De esta manera, se comienza a revertir el proceso del pensamiento.


Cuando se hace una afirmación para revertir algo, se deberá evitar utilizar el vocablo "no". El "no" produce el efecto inverso al que se desea. Por tal motivo, la gente que dice: "No voy a fumar más" termina fumando el doble; o quien afirma "No quiero pensar más en mi expareja" no puede quitársela de su mente ni un sólo instante. También es importante "Cancelar" los pensamientos ajenos. Aunque uno quizá se sienta muy cómodo y feliz con su propia vida, se encuentra a diario con personas que tienden a tirar su optimismo abajo con opiniones tales como: "La economía del país es un desastre", "No hay dinero", "La vida en esta ciudad es cada vez más peligrosa",, "Ya no se puede confiar en nadie" y demás...


Cada vez que nos enfrentamos a una persona que opina algo negativo y no queremos que su opinión ingrese en nuestra consciencia, debemos "cancelarlo". Es mejor si podemos hacer verbalmente, de lo contrario, lo haremos mentalmente. De cualquier de las dos maneras, nos aseguramos de no aceptar el pensamiento negativo. Debemos repetir esto, con lo que escuchamos por radio, vemos en televisión o leémos en diarios y revistas...


De acuerdo con el Principio del Mentalismo: "Todo lo que elegimos pensar y creer es lo que se va a manifestar en nuestra vida"; por lo tanto, debemos ser extremadamente cuidadosos respecto de lo que aceptamos como una "creencia" y, por ello, es importante seleccionar muy bien las fuentes de información. Para hacer que el efecto "CANCELADO" sea más PODEROSO, puedes imaginarte que tachas el pensamiento negativo dibujando una cruz blanca sobre él, como si hicieras una "X" en tu mente. De esta manera, visualizas la prohibición de que se vuelva a repetir el pensamiento.

 

 

¿Qué es para nosotros un problema?Cada persona tenemos libre albedrío para decidir en nuestra vida que es para nosotros un "problema" y que no. Lo que podría ser un problema para mi, a lo mejor para otra persona no lo es y al contrario. Lo que para una persona que vive en el polo norte podría ser un “problema”, a lo mejor para mi que vivo en el sur de España no lo es, lo que podría ser un problema para alguien que vive en el desierto, a lo mejor para mi no lo es, y viceversa, por tanto no hay una verdad absoluta sobre que es un “problema” y que no. Cada persona con nuestra visión de las situaciones de manera positiva o negativa vamos libremente calificando las cosas que nos suceden como “problemas” o no.

Es muy importante que a lo que consideremos “problemas” no lo califiquemos como “problemas” por que con esto lo que estamos haciendo es magnificándolo, darle poder, darle más importancia aun. Un truco que me enseñaron para no darle poder a los “problemas” con mi problema, era calificarlo como apariencias o simplemente situación. Ciertamente lo que nosotros llamamos “problemas” no son la VERDAD de las cosas, son calificaciones que nosotros libremente les vamos dando, puede que sea “apariencia” de “problema” pero  a lo mejor observándolo desde otro punto de vista deja de serlo o se minimiza. Y lo calificamos como “apariencia” por que no es la verdad de la situación, es únicamente nuestra verdad de la situación, que es el producto de lo que pensamos y sentimos, y como no todas las personas vemos por los mismos ojos, no todas las personas pensamos y sentimos igual. Lo que para nosotros puede ser una apariencia de problema hoy, a lo mejor mañana deja de serlo o es en menor cantidad, pero eso sólo tenemos el poder de decidirlo nosotros, ni nuestra madre, ni nuestra hija, ni nuestro vecino, ni nuestra jefa, tiene la capacidad de decidir que es para nosotros una apariencia de problema, eso es una decisión libre e individual. En este proceso es realmente importante asimilar que todo “problema” pasará por que es una apariencia, y una apariencia no puede permanecer por que son vacío, son producto de nuestra mente, y este es el motivo por el que no todas las personas consideramos un “problema” a lo mismo, a lo mejor para una persona la misma situación, y en las mismas condiciones, es un “problema” y para otra no, por tanto son “apariencias” no son la verdad absoluta de las situaciones, no son permanentes, son pasajeras. Por todo esto el correcto esfuerzo hay que hacerlo para tomarnos nuestro tiempo, y observar las situaciones que nos sucedan, desde un polo distinto al que nos hace sufrir, que en la inmensa mayoría de los casos es el polo negativo. Por ley de POLARIDAD todo tiene dos polos, alto-bajo, frío-calor, lejos-cerca, positivo-negativo, etc. Tenemos la absoluta libertad de observar las situaciones que nos sucedan desde el polo que queramos. Debemos corregir los arquetipos mentales negativos que tengamos en nuestra mente y que están CAUSANDO que veamos las situaciones de forma negativa y por tanto las consideremos “problemas”, si hacemos esto y lo conseguimos, estaremos eliminando de nuestra vida mucha angustia y sufrimiento.

Si con nuestra mente pensamos y sentimos que una tal situación es un “problema” lo que estamos haciendo es magnificando eso que nos CAUSA angustia. Tenemos que saber que se puede vivir perfectamente sin lo que solemos llamar “problemas”, por que al igual que decidimos que haya un “problema” podemos decidir centrar nuestra atención en la lado positivo de la situación que es el que la mayoría de las veces solemos olvidar, y ese lado positivo es el que nos va a llevar a eso que solemos llamar “solución”. Si pensamos, sentimos y hablamos con la palabra “problema” por ley de VIBRACIÓN, lo que estamos haciendo es atraer el lado negativo de esa situación a nuestra vida, y eso es lo que nos va a provocar angustia y sufrimiento. Tenemos que asimilar que en la vida no hay problemas, sólo situaciones, y cada uno de nosotros libremente y a nivel individual, vamos a decidir a cual de esas situaciones le va a permitir que le CAUSE sufrimiento, y a cual no. Sólo nosotros podemos saber que nos está angustiando en nuestra mente, y sólo nosotros tenemos el poder de quitarle el poder a esa situación que nos está provocando sufrimiento y no aceptarla en nuestra vida, no aceptarla en nuestra mente, en nuestros pensamientos, en nuestras acciones y en nuestra palabra. Si afirmamos con sentimiento “Tengo un problema” lo que estamos haciendo es decretándolo, dándole energía y poder a esa palabra, y eso nos va a provocar sufrimiento en nuestras vidas. En muchas ocasiones hasta presumimos de esa situación diciendo “Mira que problema tengo” y esto es altamente perjudicial y negativo para nosotros. Por todo esto acostumbrémonos a calificar las situaciones que nos pasen en nuestra vida como “apariencias de problemas” o simplemente como “situaciones”.

Para ayudarnos a ver el lado positivo de una situación que no nos guste, o nos haga sufrir, podemos decir:

  • BENDIGO EL BIEN DE ESTA SITUACIÓN, LO DECLARO Y LO QUIERO VER
  • TODO MAL TIENE UN BIEN OCULTO, YO DECRETO EL BIEN DE ESTA SITUACIÓN, LO DECLARO Y LO QUIERO VER.

Tenemos que tener la absoluta seguridad que absolutamente todas las situaciones, por muy desagradables que nos parezcan en ese momento, tienen un lado positivo, y que lo complejo es verlo. Pero como hemos este decreto vamos a ser capaces de ver el lado bueno de la situación que ha llegado a nuestra vida. De todo lo anteriormente dicho se desprende el dicho popular que dice: No hay mal que por bien no venga, también podemos decir esto, para ayudarnos a ver el lado positivo de la situación que estemos viviendo.

Para eliminar aquellos conceptos que queramos que dejen de ser un problema le  vamos a decir con fuerza y fe a toda aquella situación que queramos dejar de calificar como “problema” en nuestra vida:

  • NO LO ACEPTO, TE QUITO PODER.

Manuel Esteban Bernabé Cañadas
Autor del libro: 7 Secretos del éxito. Editorial Kier.

Si deseas adquirir el libro on line:

En América Latina

En España:

Distribuciones Alfa Omega

Casa del libro

Fnac

Dime cómo lo piensas y te hablaré del futuroPensar lo mejor y no lo peor es lo más deseable porque al final del camino se obtiene lo que se piensa. Es fácil darse cuenta, sólo necesitas hacer la suma de cada uno de tus pensamientos actuales y visualizarte en 10 años, los pensamientos que activan tu mente ahora están activos continuamente y activan el universo alrededor tuyo. Esto es producto de condiciones externas que fluyen del estado mental interno.

Conseguir lo mejor es pensar lo mejor, no lo peor. Recuerda que un pensamiento no se puede ver, lo que se ve es la huella de pensamiento y su efecto.

Los pensamientos negativos son los más dañinos, especialmente hacia nosotros mismos. Aparte del
impacto que puedan causar en los demás, estos pensamientos causan una gran pérdida de nuestra paz y fuerza interior. Los pensamientos negativos están basados en la ira, avaricia, expectativas insatisfechas, desacuerdos, celos, etc. Si nuestros pensamientos están basados en estas debilidades es como si estuviéramos envenenando nuestra propia mente y también la atmósfera de nuestro alrededor.

No importa cuánta razón tengamos, pensando con negatividad siempre seremos los perdedores ya que los pensamientos negativos nos arrebatan nuestro autorrespeto y también los demás pierden el respeto hacia nosotros. Por lo general vemos que la gente que piensa muy negativamente sobre los demás a menudo se encontrará sola, aunque tenga muchas relaciones. Si, por ejemplo, tenemos pensamientos de ira, los demás intentarán evitarnos ya que la ira es como un fuego que destruye y hace daño y nadie puede acercarse a tal fuego.

Los pensamientos positivos son los únicos que nos permiten acumular fuerza interior y nos capacitan a ser constructivos. Los pensamientos positivos son los que siempre dan beneficio en todas las situaciones sin atraparnos en la apariencia externa de una situación. Pensar positivamente no significa que ignoremos la realidad a nuestro alrededor y pretender vivir en lo irreal o pretender ser otro. Por ejemplo: cuando pasamos por la calle y hay mucha basura por todas partes, el decir que no lo veo, que no huelo nada, es irreal, o cuando estamos enfermos y nos repetimos una y otra vez: estoy sano, estoy sano, esto no es lo que queremos decir con pensamiento positivo. Pensar positivamente significa ver los problemas y reconocer su realidad, pero al mismo tiempo ser capaces de encontrar soluciones a ese problema. A menudo, esto requiere tolerancia, paciencia y sentido común. Es fácil ser pesimista, así como ser optimista, pero necesitamos ser muy cuidadosos y maduros si queremos ser realistas. Una persona que piensa positivamente será consciente  de las debilidades de los demás a su alrededor pero aún así dirigirá su atención hacia las buenas tendencias de los demás. Los pensamientos positivos nos dan el sentimiento de contentamiento interior y gracias a esto nuestras expectativas hacia los demás disminuyen cada vez más. Esto no significa que no nos importen, sino que dejamos de pedirles amor, respeto, reconocimiento, etc. y hacemos que la relación sea más ligera. Este es el mejor método para crear relaciones duraderas y armoniosas. También cuando estamos contentos interiormente tenemos la fortaleza para aceptar a los demás tal como son sin querer cambiarles como nosotros pensamos que sería correcto. Junto a esto somos capaces de darnos tal como somos, con nuestros talentos positivos y nuestras limitaciones sin pretender otra cosa. Nuestro cuerpo también experimenta gran beneficio, ya que cuando nuestra mente está en equilibrio y en armonía somos menos sensibles a las diferentes enfermedades.

Dime cómo lo piensas y te hablaré del futuroTodos conocemos el término “enfermedades psicosomáticas” y vemos como la ciencia está descubriendo cada vez más la profunda interacción y conexión entre el espíritu y el cuerpo. Una persona que tiene muchos pensamientos inútiles a menudo se encontrará muy cansada ya que está gastando su energía en crear miles de pensamientos sin sentido. Nuestra mente se hace fuerte y sana si la alimentamos con pensamientos positivos. Una mente sana se convierte en la base para una personalidad equilibrada.

Nuestros pensamientos, sean positivos o negativos, crean nuestra conciencia y nuestra actitud hacia los demás o sobre las situaciones. Si nuestros pensamientos son positivos nuestra actitud también será positiva y esa es la mayor protección de la negatividad en nosotros y a nuestro alrededor. Teniendo una actitud positiva podemos permanecer pacíficos cuando afrontamos las dificultades y por lo tanto, rápidamente encontramos la solución correcta sin quedarnos atrapados en esa dificultad. De esta forma, siendo capaces de tomar la decisión correcta en el momento adecuado, uno es capaz de ahorrar mucho tiempo y energía. Sobre todo, una actitud positiva nunca permite la falta de esperanza o que la confusión entre en la mente y por eso nos ayuda a mantener nuestra dignidad y nuestro autorrespeto.
Realmente, la forma en la que afrontemos a los demás o a las situaciones depende completamente de nuestra actitud. Algunos, por ejemplo, consideran una botella de agua medio vacía, mientras que otros la consideran medio llena. Para las personas con una actitud positiva, todos los obstáculos serán simplemente una oportunidad para mejorar aún más, no para reaccionar con negatividad. Se dice: “Así como es tu actitud, así es el mundo”.

Estamos acostumbrados a ver la negatividad que existe en el mundo, sin embargo, al dirigir constantemente nuestra atención hacia ella, no hemos conseguido cambiarla por lo mejor. Tenemos que ser conscientes de que donde quiera que se dirijan mis pensamientos es ahí donde irá también nuestra energía. Concentrándonos ahora en el aspecto positivo de nosotros mismos, hacemos algo constructivo para llevar a cabo un cambio en nosotros y en nuestro entorno inmediato. Esto se puede entender como el mayor desafío de nuestros tiempos para el que necesitamos valentía y autoconfianza.

Tu decides que pensamientos tener, eres el arquitecto de tu vida.

El universo está lleno de buenas noticias Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo.

Además, el Universo siempre está dispuesto a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias.

Cada mañana es una buena noticia. Cada niño que nace es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos, por eso hay que cuidarse del que no canta porque algo esconde….

Aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo, ahora mismo, le puedes decir basta a la mujer (o al hombre) que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida; ahora mismo le puedes decir 'basta' al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.

Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste, la más grande alegría, ni sufriste el más grande dolor.

Vacía la copa cada noche, para que Dios te la llene de agua nueva en el nuevo día.

Vive de instante en instante porque eso es la vida.Me costó 57 años llegar hasta aquí, ¿cómo no gozar y respetar este momento?

Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere.

Y si la historia es tan simple, ¿por qué te preocupas tanto?

No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la Tierra.En la tranquilidad hay salud, como plenitud dentro de uno.

Perdónate, acéptate, reconócete y ámate, recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la eternidad, borra el pasado para no repetirlo, para no abandonar como tu padre, para no desanimarte como tu madre, para no tratarte como te trataron ellos, pero no los culpes porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas.

Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo.

Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente, porque toda la vida está en cada instante, pero no digas 'no puedo' ni en broma porque el inconsciente no tiene sentido de humor, lo tomará en serio y te lo recordará cada vez que lo intentes.

Si quieres recuperar la salud abandona la crítica, el resentimiento y la culpa, responsables de nuestras enfermedades.

Perdona a todos y perdónate,no hay liberación más grande que el perdón, no hay nada como vivir sin enemigos.

Nada peor para la cabeza y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica que te hace juez (agotadora y vana tarea) y cómplice de lo que te disgusta.

Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella.

El bien y el mal viven dentro de ti, alimenta más al bien para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse.

Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano. No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas ya son ganancia.

Cuida el presente, porque en él vivirás el resto de tu vida.

Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser, será, y sucederá naturalmente.


Por Facundo Cabral

Cuando las cosas  no le estén saliendo bien, pregúntese si está pensado en cosas buenas o malas. Es un hecho bien comprobado que existe una fuerte tendencia a que las manifestaciones externas correspondan a los patrones internos de pensamiento. Los pensamientos viven y producen influencia vibratoria. Tiene un agudo poder de atracción. Un individuo que había alcanzado cierto éxito, pero una recensión económica afecto a la industria en que trabajaba y  muchos empleados (entre ellos él) quedaron cesantes, temporalmente. Espiritualmente, el desempleo lo afecto muchísimo y ademas se vio reducido a circunstancias de gran estrechez.  Al fin se vio obligado a aceptar un empleo de baja categoría, y aun se puede decir que tuvo suerte en encontrarlo, su actitud negativa se profundizo, estimulada tal vez por el hecho de  que su hermano era un hombre de gran éxito, la pregunta era. El competía con su hermano en lugar de competir consigo mismo, obviamente este individuo poseía mayores capacidades de las que creía tener, pero se había venido  menospreciando  a si mismo durante tanto tiempo, poco a poco desarrollo buenos sentimientos hacia su hermano. Se acercaron el uno al otro y finalmente se formo entre ambos un lazo de mutuo afecto, los demás empezaron a tenerle más consideración, y el resultado final fue que obtuvo un puesto mejor.

Las cosas no suceden asi. Salir del negativismo enfermizo y del menosprecio de si mismo no se logra rápida y fácilmente, pero una vez que la persona quiera cambiar, se trace un plan y lo  siga con sinceridad, obtendrá los resultados que desea.  No diga nunca que las bendiciones son escasas, no digas que los tiempos son duros pues, como lo explica sabiamente  Charles Fillmore, "las palabras mismas apretarán las cuerdas de su bolsa en forma que ni siquiera una moneda se pueda meter en ella. Llene todos los rincones de su mente con las palabras abundancia, abundancia". Todos los días por las mañanas y a mediodía y por la noche afirme en voz alta "abundancia, abundancia, abundancia". Y luego "oportunidad, oportunidad, oportunidad". Al mismo tiempo, imagine y visualice la prosperidad, arroje fuera los pensamientos negativos, sombríos, que ahuyenta la prosperidad y en cambió llene la mente de pensamientos radiantes, optimistas, positivo, que atraen el bien que Dios generoso quiere enviarle por medio de su pensar creativo.

Nunca piense ni hable de lo que falta porque el gran peligro es que la falta se vuelva realidad. Nunca debe alimentar una idea o expresarla a menos que quiera que ella se materialice en su vida. En el Antiguo Testamento ase encuentra la promesa "te lanzarás a una empresa y tendrás éxito". (Job 22-28); la menté siempre trabaja para servirle, pensamientos y palabras pueden determinar la vida o la muerte de su futuro. La verdad de que pensamientos  y palabras de prosperidad lo impulsan a usted en la dirección de la prosperidad y mayor éxito, porque usted tiende a convertirse en lo que piensa y afirma, ora y visualiza. ¡Si pudiera creer! ¡Si quisiera creer! Entonces nada seria imposible para usted. Esta es la verdad y el evangelio y es maravillosa

Fuente: "El Poder del Pensamiento Positivo"

Dr. Norman Vincent Peale"

Una anécdota sobre el poder del Pensamiento Positivo contada por Norman Vicent Peale.

"Un día, jugando al golf, di un golpe con un efecto a la pelota, y ésta, desviándose de la pista, fue a parar a la maleza.

Un muchacho que andaba por ahí rastrillando las hojas secas se acercó para ayudarme a encontrarla, y con cierta cortedad me dijo:

-Dr. Peale, algún día me gustaría conversar con usted.

-¿Cuándo?- le pregunté.

-¡Ah!- dijo sorprendido , -no tiene por que ser hoy… en cualquier momento…

-Cualquier momento nunca llega- le contesté, -espéreme en el hoyo 18 dentro de media hora y conversamos.